A veces me faltan las palabras para explicar la magnitud de lo que siento por ti. Mi mente cuadrada de
ingeniero trata de calcularlo, pero tu amor rompe todas mis escalas.
Este San Valentín, quise usar mis herramientas para crear un reflejo de lo que causas en mí. Este jardín
virtual es solo una pequeña muestra del inmenso campo de flores que has hecho brotar en mi alma desde que te
conocí.
Si mi corazón fuera tierra,
tú serías la lluvia bendita.
Si mi vida fuera una estructura,
tú serías la columna que la habita.
No hay rosa con tu pasión,
ni girasol con tu luz,
porque no existe en el mundo
otra flor como eres tú.
Eres mi sol, mi alegría y mi pasión. Eres la variable constante en todas mis ecuaciones de felicidad. No importa qué tan complejo se ponga el día, mirar una foto nuestra me recuerda que tengo lo más importante del mundo.
Prometo seguir diseñando un futuro donde siempre seas la protagonista. Feliz día del amor, mi reina.
Eternamente tuyo,
Tu ingeniero enamorado.